viernes 12 de diciembre de 2008

1er Encuentro

1er Encuentro entre agentes de apoyo o Intervención Social en migraciones.



La situación actual en el ámbito de la INTERVENCIÓN SOCIAL en migraciones

Desde varios años, pero más intensamente desde el 2007, profesionales, migrantes, voluntarios o colaboradores en entidades del ámbito de la inmigración, hemos observado desconcertados cómo comenzaban a producirse cambios preocupantes en las políticas públicas y los recursos dirigidos a los migrantes: cierres de dispositivos, disminución del número de plazas en recursos de acogida, reorientaciones de los servicios en base a ideas alejadas de la realidad, etc…

Además, el contexto actual de “crisis económica” sirve de justificación para la Administración a la hora de defender los recortes presupuestarios en materia de servicios sociales.

Por otro lado, a nivel europeo nos encontramos con unas políticas migratorias con un enfoque cada vez más restrictivo y securitario, atendiendo sólo a las propias necesidades económicas y de mano de obra de los Estados europeos, sin tener en cuenta los derechos de las personas migrantes, que en la mayor parte de los casos se ven obligadas a salir de sus países por diversos motivos (hambre, guerras, persecución, o falta de perspectivas vitales), en los que los países del Norte tienen demasiado que ver.

En el caso de España, además de deambular por la línea de las privatizaciones, también se están adoptando políticas incoherentes que están abocando a la exclusión a los migrantes que en estos momentos se encuentran en territorio español.

Las ONGs actúan como gestoras de los servicios olvidando cada vez más su papel crítico y de transformación social: la ausencia de fondos propios, y la dependencia de subvenciones de la Administración, les sitúa en una situación lamentable en la que su interés principal es el económico (para su propia supervivencia).

Fijando un poco más la mirada, observamos cómo los profesionales de la intervención protagonizan una situación de precariedad creciente (bajos salarios, inestabilidad laboral, sobrecarga laboral, presión de las entidades, exceso de responsabilidades, etc…), que influye negativamente en la atención que reciben las personas migrantes.


El resultado es una total FRUSTRACIÓN: migrantes que se sienten desatendidos, profesionales que cada vez se alejan más del objeto de su profesión, perversión de las motivaciones, obstáculos institucionales...

Otros agentes de organizaciones alternativas (plataformas, colectivos, centros sociales, etc…) han desarrollado nuevos espacios de encuentro con los migrantes, tendentes a la horizontalidad, que generan formas de interacción más enriquecedoras entre migrantes y autóctonos, constituyéndose como puntos de apoyo y generándose procesos de acompañamiento muy útiles para las personas migrantes. Son efectivas, pero por su carácter voluntario y militante (falta de recursos económicos, recursos humanos limitados, etc...) no pueden abarcar todo lo que no están cubriendo las organizaciones formales. Ni tampoco es ese su objetivo.

Posibilidades de REFLEXIÓN y ACCIÓN

¿Qué proponemos?
Favorecer un espacio de encuentro para to@s (trabajador@s, migrantes, voluntari@s, colaborado@s) en el que podamos exteriorizar nuestras opiniones sobre esta situación actual y debatir sobre posibilidades de acción a nuestro alcance.

¿Cómo?
A través de un Primer Encuentro en el que se pretende dar cabida a todas las voces, se expondrán puntos de vista, se definirán problemas y obstáculos, se buscarán intersecciones, y se pensarán nuevas vías.

¿Para qué?
El objetivo de este Primer Encuentro es comenzar a definir futuras líneas de acción que permitan mejorar en sentido amplio los servicios que se dirigen a las personas migrantes, no sólo en lo referido a la atención que se ofrece, sino también en lo relativo a las condiciones de trabajo de los profesionales: CALIDAD PARA TOD@S.

Un espacio de encuentro

para tod@s los implicad@s (trabajador@s/migrantes/voluntari@s/colaborador@s)

Te esperamos

el 18 de Diciembre, a las 20:00h., en el Patio Maravillas

(c/. Acuerdo nº8, Metro: NOVICIADO)

NO te conformes.

Junt@s podemos cambiarlo.

Para más información:

- Plataforma “Xsi Cierran”

http://porsicierran.blogspot.com

- Ferrocarril Clandestino

www.transfronterizo.net

- Centro Social SECO -

http://ods.cs-seco.org/





lunes 8 de diciembre de 2008

sábado 25 de octubre de 2008

Desigualdad y mercado de saldos

¿Hacia dónde van las políticas públicas en materia de inmigración en la Comunidad de Madrid?

El Plan de Integración y el Plan Madrid
En 2004 y 2006, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid presentaban, respectivamente, sendos Planes de actuación para afrontar el reto que suponía el creciente aumento de la población extranjera en esta comunidad, acontecido en los últimos años.

El Plan de Integración 2006-08 de la Comunidad de Madrid (conocido como Plan de integración) se concebía como un Plan bidireccional, puesto que afirmaba buscar la implicación tanto de la población autóctona como de la población migrante en la consecución del proceso de integración social. Sobre el papel, el Plan no contemplaba, en líneas generales, la apertura de nuevos dispositivos, sino el reforzamiento y potenciación, a través de programas, actividades, cursos, campañas y estudios de los recursos ya existentes, en áreas tan diversas como empleo, vivienda, educación, servicios sociales, salud, opinión pública, participación… Como pieza clave dentro de los dispositivos de gestión de la diversidad, se preveía la consolidación de los CASI (Centros de Atención Social a Inmigrantes), cuyas funciones vendrían a complementarse con la creación de los CEPI (Centros de Participación e Integración), concebidos como lugares de encuentro entre autóctonos y migrantes, aunque separados por nacionalidad de origen.

Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid, presentaba su I Plan Madrid de Convivencia Social Intercultural (conocido simplemente como Plan Madrid), como un plan innovador y ambicioso, puesto que afirmaba querer ir más allá de la mera integración de la población migrante y «perseguir el impulso y la mejora de la convivencia entre todos los madrileños». La actuación del Ayuntamiento quedaba definida en torno a tres ejes (articulación del modelo convivencial, normalización en el acceso a los recursos y el impulso y mejora de la convivencia) entre los que se distribuirían 37 dispositivos de nueva creación, aunque finalmente sólo 34 llegarían a materializarse.

Como ya es norma en el ámbito de la intervención social, la gestión de los recursos tanto del Plan de Integración como del Plan Madrid estaba contratada con todo un abanico de ONGs, fundaciones y empresas de lo social: Cruz Roja, CEAR, Grupo 5, MPDL, ACCEM, Fundación Autónoma o La Rueca eran algunas de ellas.

La desigualdad en aumento
Este año, ambos Planes llegan a su fin. En el período que nos separa de su puesta en marcha, el resultado que encontramos, en términos socioeconómicos, no parece nada esperanzador. Son infinitos los indicadores que nos hablan de un aumento de la desigualdad entre la población española y la extranjera: el Banco de España, en su informe del 2007, hablaba de una mayor movilidad laboral y una mayor temporalidad de los inmigrantes –más de la mitad tienen un contrato temporal, frente a menos de un tercio de los españoles; los últimos datos del INEM sitúan la tasa de paro de los inmigrantes en un 16,46%, frente a un 9,34% de los españoles; a su vez, el INE reflejaba que, en condiciones de igual trabajo, los extranjeros cobran entre un 20-35% menos que los españoles.

Por otro lado, a escala europea, puede percibirse un claro aumento del racismo institucional, que se refleja en muchas de las nuevas normativas legales (las más evidentes, la mal llamada «directiva de retorno» y las modificaciones introducidas por el nuevo gobierno de Berlusconi). En varios países, han ganado en las urnas presidentes con discursos securitarios abiertamente anti-inmigrantes (Sarkozy, Berlusconi, Merkel…), a la par que, a través de las televisiones, nos van llegando episodios de racismo popular: tal vez, una de las imágenes más espectaculares se haya podido ver de nuevo en Italia, con los incendios provocados en sendos campamentos de rumanos.

Sin embargo, este análisis parece escapársele a las Administraciones Públicas. Aunque tanto la Comunidad como el Ayuntamiento de Madrid apostaron por la igualdad (entendida como el acceso, en igualdad de condiciones, a las mismas oportunidades que el resto de los madrileños) y la normalización (evitar la generación de procedimientos, dispositivos o prestaciones segregadas de los que existen para el conjunto de la ciudadanía) como principios rectores de sus respetivos planes, la evaluación pública de los resultados obtenidos se limita a una cuantificación en términos absolutos de las actuaciones realizadas, sin hacer un análisis serio de su incidencia social real, desdeñando o tratando muy superficialmente los datos socioeconómicos comparativos, que permitirían evaluar si en efecto tales actuaciones han revertido en una mayor igualdad social y normalización, y dejando por completo de lado todo análisis cualitativo del proceso de integración y convivencia real.

Cierres, recortes y cambios de entidad gestora
Por otro lado, a pesar de que los planes se valoran muy positivamente, lo cierto es que, en los dos últimos años, muchos de los recursos han sido objeto de cierre, reducción de plantilla o cambios de entidad gestora. Es el caso de los 18 CASI integrados en el Plan de Integración, de los que sólo quedan cuatro, con un cierre previsto para finales de este año. Es cierto que se están poniendo en marcha nuevos CASI, en nuevas ubicaciones (se prevén un total de 6, un número mucho menor al existente y que tendrá que cubrir áreas de actuación mucho mayores con menos recursos), pero, aún así, la inversión de tiempo, dinero público y capital humano en infraestructuras, formación de profesionales y creación de referentes y de una red social en torno a los primeros CASI, fundamental para su adecuado funcionamiento, se tira literalmente a la basura con su cierre. Los cierres no han afectado sólo a dispositivos de la Comunidad de Madrid: la Escuela de Convivencia o el Servicio de Atención Jurídica contra el Racismo y la Xenofobia, del Plan Madrid del Ayuntamiento, también se han cerrado a menos de 2 años de su apertura.

Algo parecido sucede con los cambios inmotivados de la entidad gestora. Por más que el dispositivo se mantenga, el cambio en la entidad con la que se contrata, sin que haya habido ningún desfalco o problema serio de por medio, supone siempre un cambio injustificado en la plantilla y, por lo tanto, una pérdida de las personas de referencia para los usuarios. Por otro lado, estos cambios siempre implican una suspensión temporal del funcionamiento de recursos supuestamente «públicos», dejando en la estacada a muchos usuarios y, en ocasiones, manteniendo «secuestrados» expedientes muchas veces vitales (por ejemplo, de usuarios que están tramitando permisos de residencia o con procedimientos penales abiertos). Así sucedió con el cambio de gestión del Programa de Atención y Acogida Temporal a población de origen Subsahariano, que pasó de Grupo 5 a CEAR, con una importante reducción de presupuesto, y se mantuvo con ello 2 meses cerrado.

A su vez, dadas las excelencias que pueden leerse en las evaluaciones públicas del Plan Madrid, sorprenden las reducciones de presupuesto y plantilla que han afectado a recursos fundamentales como el Servicio de Traducción e Interpretación, que ha quedado reducido a un mero call-center, o el Observatorio de las Migraciones y de la Convivencia Intercultural de la Ciudad de Madrid, donde se han eliminado los estudios de amplio alcance, únicos capaces de dar cuenta del aumento de la desigualdad y otras grandes tendencias sociales de cambio.

¿Y las entidades sociales qué?
En este panorama de inestabilidad general, donde cunden los rumores de otros cierres, reducciones y cambios de gestión, donde las adjudicciones de los contratos de gestión tantas veces dependen de las buenas relaciones con la administración, del acceso a información privilegiada y de la capacidad de reducir al mínimo el presupuesto, precarizando los recursos tanto para trabajadores como para usuarios, las ONGs, fundaciones y empresas de intervención social acaban entrando en feroz competencia entre sí, convirtiendo al tercer sector en un mercado de saldos, donde la «crítica» puede quedar reducida a marca de un producto «social».

Ha llegado el momento de tomar cierta distancia crítica y hacerse algunas preguntas. Detrás de los grandes titulares y de las evaluaciones a todo color de los planes de integración o convivencia, ¿tienen los gobernantes y gestores de la comunidad y ciudad de Madrid algún modelo de ciudad en la cabeza o funciona todo más bien al albur de pequeños acuerdos, urgencias y necesidades de promoción y votos? ¿Tienen las ONG’s y asociaciones que participan de estos planes alguna evaluación propia de lo que ha sucedido y alguna estrategia de intervención para el futuro, con criterios propios? ¿Hacia qué modelo de convivencia avanza la ciudad de Madrid, afectada por estos planes, pero también por el racismo institucional inscrito en los mecanismos legales de regulación de la inmigración, por tendencias a un aumento de la desigualdad social entre inmigrantes y autóctonos y por el hacer y deshacer de sus millones de ciudadanos?

Rosa Porsicierran,
Madrid, septiembre de 2008

viernes 16 de mayo de 2008

El CASI de Majadahonda cierra este miércoles

30-04-2008 - Celia G. Naranjo - Fotografías: Porsicierran las Fronteras.





La Comunidad de Madrid cerró oficialmente este miércoles el Centro de Atención Social a Inmigrantes (CASI) de Majadahonda. Los trabajadores denuncian que han quedado unos 280 expedientes abiertos.
Este martes, los trabajadores del CASI de Majadahonda, gestionado por la empresa Grupo 5, ultimaban los preparativos para su cierre. Tras empaquetar toda la documentación para enviarla a la Consejería de Inmigración, avisar a los usuarios localizables y derivar a los usuarios de las 18 plazas de acogida de emergencia a otros CASI, los empleados, que conocían con la "suficiente antelación" la fecha de cierre del centro, celebraron una pequeña 'fiesta de despedida' con tambores.



Por este CASI, que atendía a la población de Majadahonda, Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte, Las Rozas, Las Matas, Brunete, Quijorna, Villanueva de la Cañada y Villanueva del Pardillo, pasaban una media de 1.500 personas al año, según los trabajadores. "Lo único que va a quedar ahora de referencia en la zona es el CEPI Hispano-Peruano", aseguró una portavoz de la Plataforma Porsicierran Las Fronteras. "Pero este dispositivo no tiene plazas de acogida, no hace intervenciones individuales y va a quedar mucha población desatendida", aseguró.

Fuentes de la Consejería de Inmigración aseguraron a Madridiario que ha salido a concurso la gestión de un nuevo CASI que atenderá a los mismos municipios que el que cerró este miércoles (zona Oeste) y que Grupo 5, que también gestiona el de Getafe, se ha presentado, así como a los otros tres procedimientos abiertos para otros tres centros de similares características. De esta forma, aseguraron, los nuevos dispositivos quedarán ubicados en Madrid capital (dos), la zona sur y la zona oeste de la región.

Se trata del tercer CASI que la Consejería cierra en lo que va de año. En enero, tanto el de Móstoles como el de Carabanchel dejaron de funcionar. A pesar de que la Porsicierran las Fronteras teme que en las próximas semanas hagan lo propio con los centros análogos situados en Centro, Tetuán, Villalba y Chamberí, el Gobierno regional asegura que estos dispositivos no desaparecerán en la región, ya que "los municipios están asumiendo esas funciones gracias a la financiación autonómica".



martes 29 de abril de 2008

30 DE ABRIL CIERRE del CASI MAJADAHONDA


Continúa la Agenda de cierres

CASI (Centros de Atención Social Inmigrante)- Comunidad de Madrid


En enero de 2008 de manera silenciada se cerraron dos de los Centros de Atención Social a Inmigrante en Mostoles y Carabanchel. Correspondiendo a una nueva política de servicios sociales gestionados desde el Gobierno Regional de Esperanza Aguirre.

Mañana 30 de Abril cierra sus puertas oficialmente el Centro de Atención Social a Inmigrantes CASI del Municipio de Majadahonda (C/ Santa Ana, 17), que atendió a un población de aproximadamente 1000 personas por año y tenia 18 plazas de acogida.

Este CASI gestionado por Grupo 5 desde el año 2006 cubria la población residente en los municipios colindantes de Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte, Las Rozas, Las Matas, Brunete, Quijorna, Villanueva de la Cañada y Villanueva del Pardillo.


Es el tercer cierre de CASI de este año, dando continuidad a una larga agenda de cierres durante el 2008. Actualmente desde la administración declaran que esta modificación corresponde a una centralización de servicios para población extranjera por zonas: norte, sur, este, oeste.


El día 10 de Marzo se han publicado los pliegos de condiciones para la gestión de cuatro nuevos CASI dos en Madrid capital y otros dos en las zonas Oeste y Sur de la Comunidad de Madrid.

El concurso estuvo abierto del 11 al 25 de marzo coincidiendo casualmente con la Semana Santa, las actuales bases reguladoras no contemplan la figura de atención jurídica ni la de orientación sociolaboral asimismo la población atendida será de varios municipios con un solo CASI por zona geográfica teniendo el mismo equipo de profesionales a cargo.


En definitiva, menos profesionales atienden a una población mucho mayor y

Municipios como Majadahonda, Villalba, Galapagar, quedarán sin atención.

Plataforma Por si Cierran

domingo 13 de abril de 2008

MANIFESTACION POR EL CIRRE DE LOS CIE

Escucha retransmición de la mani en la web Rompamos el Silencio

viernes 11 de abril de 2008

COMUNICADO PRENSA CIE ALUCHE

La Plataforma “Por si cierran las Fronteras”, en su deseo de servir como foro de encuentro e intercambio entre profesionales del ámbito social (y del campo de las migraciones en particular), ante los graves acontecimientos que se han producido durante esta semana en el CIE de Aluche y las denuncias sobre supuestos malos tratos a internos, ha decidido servir como plataforma para las declaraciones manifestadas por un elevado número de profesionales que trabajan en diferentes organizaciones que desarrollan programas de acogida humanitaria e integral con personas en situación irregular, y que no encuentran eco a sus voces en las organizaciones en las que desempeñan sus tareas.

COMUNICADO


Como trabajadores de diferentes organizaciones que están desarrollando programas de atención humanitaria e integral a personas en situación irregular, queremos realizar una serie de aclaraciones en relación a la información aparecida sobre el Centro de Internamiento de Aluche:

  • Ninguna de las organizaciones que está llevando a cabo programas de atención humanitaria e integral a las personas salidas de los CIEs tiene acceso al interior de los mismos, por lo que no es cierto que se estén desempeñando tareas sociales por parte de estas organizaciones en el interior de los centros. La labor de estas organizaciones comienza a la puerta del CIE, cuando recogen a las personas que acaban de salir del centro de internamiento, para trasladarlas a sus respectivos programas de acogida. Podemos dar fé de esto, porque somos algun@s de nosotr@s quienes llevamos a cabo estas tareas.
  • Teniendo en cuenta las denuncias que se han manifestado, como profesionales del ámbito social exigimos que se lleven a cabo las investigaciones oportunas, y que se depuren responsabilidades en caso de que las acusaciones sean ciertas.
  • Exigimos que se respete el cumplimiento de los Derechos Humanos en el trato dispensado a las personas inmigrantes en el interior de estos centros.
  • Exigimos que aumente la transparencia en la gestión de estos centros, espacios opacos a los que las organizaciones sociales no tienen acceso.
  • Queremos dejar constancia de que algunos colectivos sociales como “El Ferrocarril Clandestino” o la “Oficina de Derechos Sociales del Patio Maravillas”, no pueden ser calificados en los términos utilizados por la Confederación Española de Policía: "presuntas ONGs residuales y minoritarias, han mentido y están utilizando el fenómeno de la inmigración y el sufrimiento que para algunos inmigrantes supone esta situación como palanca para justificar sus salidas en los medios de comunicación, puesto que con su actividad radical no se logran colocar en el espacio social".
  • Desde este espacio, queremos dejar bien claro que ambos colectivos están realizando un trabajo excepcional, desempeñando tareas voluntarias y no remuneradas. En la mayor parte de los casos se trata de profesionales altamente cualificados que trabajan para organizaciones sociales, y que deciden dedicar algo de su tiempo libre para cubrir servicios necesarios para la población (servicios que no se están ofreciendo desde las ONGs ni desde la administración, debido a la falta de capacidad para detectar necesidades o directamente a la falta de voluntad política).
  • Por último, esperamos que las declaraciones realizadas no conduzcan a una polarización de posicionamientos, sino que simplemente contribuyan a una mayor colaboración y comunicación entre todas las entidades (organizaciones sociales o administración, incluidos aquí los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado) vinculadas con la atención a personas migrantes, de modo que cualquier vulneración de los derechos humanos pueda ser investigada y perseguida.


Fdo. Profesionales del ámbito de las migraciones


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